El notario es un profesional del Derecho
que ejerce simultáneamente una función pública para proporcionar a los
ciudadanos la seguridad jurídica que promete la Constitución (art. 9º)
en el ámbito del tráfico jurídico extrajudicial. Tiene una formación
jurídica contrastada y es seleccionado mediante unas rigurosas
oposiciones que garantizan su formación.
El notariado español está integrado en la
Unión Internacional del
Notariado Latino, asociación que agrupa prácticamente a
todos los notarios del continente europeo (Alemania, Francia, Italia,
etc.), incluidos los países procedentes del Este (Rusia, Lituania,
Hungría, Repúblicas Checa y Eslovaca, Eslovenia) y estando en trámite
de incorporación los restantes, gran número de países africanos -de
los que el más recientemente incorporado es Sudáfrica- todo el
continente latinoamericano, más la provincia de Quebec en Canadá, y el
estado de Louisiana en Estados Unidos, Turquía y Japón en Asia, y está
en creciente expansión Pronto totalizará cerca de cien países, todos
con un notariado similar, formado por profesionales libres, investidos
de la facultad de dotar de fe pública o autenticidad a los actos en
que intervienen y que garantizan a los particulares la seguridad en
las transacciones.